Tras más de 63 años de carrera, Ritchie Blackmore, legendario guitarrista de Deep Purple y Rainbow, ha declarado que ha llegado el momento de parar las giras.
Todo esto ha ocurrido durante una entrevista con Ultimate Classic Rock, donde además, aclaró los problemas de salud que obligaron a parar con Blackmore’s Night y a cancelar las últimas cuatro fechas de su minigira por la costa este de Estados Unidos el pasado mes de noviembre.
Una mañana, mientras estábamos de gira, me desperté con un mareo repentino. No se lo deseo a nadie, fue la peor experiencia de mi vida. He tenido problemas cardíacos, ataques de gota y todo tipo de dolores, pero nada se compara con el vértigo. Pierdes completamente el control de tu cuerpo, la cabeza te da vueltas tanto que te caes al suelo y ni siquiera puedes pensar con claridad. Es casi como un derrame cerebral, aunque por suerte aún puedes hablar y entender. Me pasó en un hotel y me llevaron de urgencia al hospital más cercano.
Me hicieron la maniobra de Epley, que consiste en mover la cabeza de izquierda a derecha, y me recetaron antihistamínicos. Parece increíble, pero tratan el vértigo como si fuera mareo. Y esa era exactamente la sensación, me sentía como si estuviera en un barco pesquero en medio de la peor tormenta imaginable. Para no caerme, tenía que agarrarme desesperadamente a cualquier cosa, como una silla. Estaba muerto de miedo.
Tras el primer ataque, interrumpimos la gira, pero el problema se repitió dos días después de regresar a casa
Siempre pensé que el vértigo era solo un mareo leve, pero en realidad sientes que el mundo se acaba en ese preciso instante. Ahora hago ejercicios para el cuello todos los días porque todo empieza ahí, pero sigue siendo un misterio.
Me he dado cuenta de que, a mi venerable edad (Blackmore acaba de cumplir 81 años) es hora de reducir las giras. Ya no soporto viajar. Me encanta tocar frente al público y subirme al escenario, pero el trayecto para llegar a los lugares de conciertos es agotador físicamente.
Cuando tenía nueve o diez años y mi madre me llevaba en autobús desde Bristol a visitar a unos parientes, siempre vomitaba. Quizás mi fobia a los viajes largos y a salir de mi zona de confort provenga de ahí. Es un trastorno extraño. Sigo tocando todos los días y quiero dar más conciertos, pero solo en un radio de 30 o 40 millas. Vivimos en Long Island y no quiero viajar cientos de millas, porque eso me desequilibra. Ahora solo buscaré fechas cerca de casa.




