26 DE DICIEMBRE DE 2026 – LIVE LAS VENTAS – MADRID
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Debo comenzar esta crónica comentando y ensalzando el buen estado de forma que actualmente tiene el Metal en la capital, o al menos, lo que demostró este pasado fin de semana, ya que a pesar de que, un servidor incluido, este siempre diciendo que cada día somos menos o lo mal que esta nuestra música actualmente, el pasado viernes 26 de diciembre, se programaban en la capital varios espectáculos metaleros, espectáculos que a la postre, contaron con sold out cada uno de ellos. Estoy hablando de HAMLET en la Sala BUT, el Concierto de Navidad en la Revi Live y el que os traemos en estas líneas, el de KABRÖNES en la el espacio Live Las Ventas (espacio del que hablare claramente más adelante) y aunque todos eran de características diferentes, (Hamlet, Groove. Concierto navidad, versiones. Kabrönes, Folk Metal) los tres espectáculos colgaron el cartel de aforo completo, y eso es algo de lo que un seguidor del Metal en general debe alegrarse. Enhorabuena a los tres espectáculos y enhorabuena al publico madrileño que reventó los tres shows.

Dicho esto, aquí os traemos lo ocurrido en la reunión de lo que es el grueso de la formación clásica de Mago de Oz bajo el nombre de KABRÖNES, es decir, Jose Andrëa a las voces, Carlitos a la guitarra, Salva al bajo y, Fran a la otra guitarra (quien fue la sorpresa del show pero, vayamos por partes…)
Si ya de por si estos cuatro nombres tienen su estatus ganado dentro de nuestra música, hay que resaltar que junto a ellos va un extraordinario elenco, como guitarrista, Víctor Manuel Conde, quien se encuentra sustituyendo a Fran mientras este se recupera de su operación, Santi Vokram al violín, el legendario y querido, Joaquin Arellano ‘El Niño’ a la batería, y el incansable Ismael Filteau a los teclados, cuatro músicos que estuvieron soberbios junto a los ya nombrados y que en conjunto, nos ofrecieron una velada de esas para recordar, donde a más de uno se le saltaron las lágrimas viendo caer uno tras otro los grandes éxitos que marcaron a una generación, y es que si quieres ver un show de los más parecido a lo que fue Mago de Oz en su mejor momento, tienes que ir a ver a KABRÖNES, ya que representa fielmente esa etapa gloriosa de la banda.

Si, muchos me diréis: ‘Andrëa no llega a los altos como antes’… ‘Han bajado tonos para que llegue?… ‘le falta fuerza’… lo que queráis y bla bla bla pero… Ni bajada de tonos ni p*****s, lo del pasado día 26 en las Ventas fue un espectáculo en toda regla de una banda que, 20, 25 o 30 años después, sigue transmitiendo esas sensaciones, esa esencia que tenía, y que dejaron a los más de tres mil asistentes que esa noche se dieron cita en Madrid para ver el notable show de los madrileños con un sentimiento de satisfacción enorme. Bravo por todos y cada uno de ellos, que demostraron el arrastre que tienen en un show al que no le falto de nada.

Con un retraso de apenas 5 minutos sobre la hora marcada de inicio, salían a escena los miembros de KABRÖNES para ofrecernos un show de dos horas y cuarenta minutos repartido en tres partes. La primera donde la fuerza se hizo clave, una segunda con un para mi, alargado tramo tranquilo, y un final de esos que te explotan en la cara.

Tras una intro donde se escuchaba varios fragmentos de canciones de su ex banda, Filteau, ‘El niño’ y Vokram aparecían en escena, seguidos de Víctor y Carlitos, para dar comienzo al show con, ‘Maritormes’ y, desde ya, metiéndose a los tres mil asistentes en el bolsillo. No hizo falta ni mencionar una palabra, la esencia estaba flotando en el ambiente… Fue algo asombroso que culmino con dos temas más antes de que Andrëa agradeciera a todos los presentes y soltase su habitual:
‘Buenas noches… ‘’kabroooooooneeeeeeeesss’.

Esos dos temas de seguido fueron, ‘Santa Compaña’ y ‘La Costa del Silencio’, tema que termino por explotar la cabeza de los allí presentes, quienes enterraron la voz de Andrëa con sus coros. Hacía mucho tiempo que no presenciaba algo igual. El propio Andrëa realizó gestos de asombro a sus compañeros, sabiendo que no se le escuchaba, debido a la gran entrega de los fans. Fue algo digno de presenciar como el respetable añora y respeta a José Andrëa, quien tuvo que escuchar corear su nombre en ese momento durante unos minutos. Y es que con todos los respetos al tropel de vocalistas que han pasado por Mägo de Oz, Andrëa es quien dejo la huella más enorme, y eso, es algo que hay reconocer, estés del lado que estés.

En ese momento, se nos invita a salir del foso y, llegar a una zona donde estuviéramos cómodos, ya fue imposible. La carpa del espacio Live Las ventas estaba, literalmente, a reventar. Incluso en las partes al aire libre estaba llena de fumadores y, menos mal que había fumadores, por que si nadie hubiese fumado ese día, no hubiéramos entrado dentro de la carpa, fue un Sold Out de los de verdad, no de esos que restan 50, 60 0 100 entradas por vender, no, el lleno fue absoluto.

‘El que quiera entender que entienda’, fue la siguiente, con la primera aparición de un invitado en la persona de Dani (Lèpoka), para continuar el show con ‘El cantar de la luna Oscura’ que nos traería la segunda colaboración de la noche, y es que Chema Alonso, primer guitarrista de Mago de Oz salía a escena para interpretarla junto a la banda, y se mantuvo junto a ellos en los próximos temas, ‘Gerdundula’, C’Zardas’ y ‘Sueños Diablicos’, canciones que nos metería en la parte ‘tranquila’ y ‘variada’ de la velada, ya que ahora llegaría la parte nostálgica con ‘Es hora de Marchar’, donde, Filteau dejo su espacio a Diego, hijo del mítico teclista Sergio Kiskilla, fallecido durante este año 2025, quien se subió al escenario para tocar las notas que su padre compuso para la canción. Sin duda, un momento emotivo.

Fue Carlitos, quien presentó, ‘Dime con quien Andas’ y, a su hija, Judith, quien se haría un dúo con Andrëa. Y hasta aquí, ese momento ‘pausado’ de la banda y, la gran sorpresa que tenían preparada. Y es que como sabéis y como ya he comentado, Victor se encuentra sustituyendo a Frank en la guitarra pero, esa noche, Frank no se quiso perder la fecha y apareció, y desde el siguiente tema, ‘Hasta que el cuerpo aguante’, hasta el final del show, acompaño a la banda encima de las tablas del Live Las ventas. (Debido a mi posición en ese momento y la imposibilidad de acceder a la parte delantera de la sala, no encontraréis imágenes de Frank en esta crónica)

‘La posada de los muertos’ y ‘El lago’, recibida por todo lo alto y con la participación de José Pardial (Avalanch), fueron las siguientes en sonar, para llegar a una parte más que emotiva con, ‘Astaroth’, una coreadísima ‘Molinos de Viento’, ‘Fista Pagana’, donde los efectos visuales con confeti y chispazos fueron protagonistas, y ‘El fin del Camino’, con la participación a la guitarra del genial Juanjo Melero, cerrando momentáneamente el show.

Tras unos minutos de descanso, la banda volvía a escena para dejarnos tres cañonazos de los buenos como fueron, ‘Gaia’, ‘Satania’ y ‘Finisterra’, dejando a los asistentes con un gran sabor de boca y con el comentario generalizado de: ‘Vaya conciertazo’…Y es que, a pesar de todo lo que oigas por las redes sociales, KABRÖNES demostró que si lo que quieres es volver a encontrarte con el sonido y la nostalgia de antaño de aquellos Mago más ‘heavys’ y que crearon tendencia en este país, KABRÖNES es tu banda.

Como os decía al comienzo, la nota negativa esta vez es para LIVE LAS VENTAS, un espació hecho para ‘niños ricos’ con unos precios asombrosamente espeluznantes, un lugar para esos ‘señoritos’ que quiere el actual Madrid. Además de criticarlo, es un aviso para los que asintáis de ahora en adelante a dicho espacio, ya que no me parece normal pagar 6€ por un vasito de cerveza (no hay minis/cachis) o 5€ por una botellita pequeña de agua que cuesta 40 céntimos en un super, definitivamente, las barras de LIVE LAS VENTAS es un robo a mano armada.

Otro detalle negativo, ya sabéis que en METALEGUN no le baila el agua a nadie, es la colocación de las pantallas laterales de la ‘sala’, las cuales se encuentran a la misma altura que el escenario, con lo que desde mitad de la sala hacia a tras, es como si no hubiera pantallas, quedándose estas completamente enterradas entre cabezas. Totalmente inútiles. Hay detalles que hay tener en cuenta, y tanto el robo con la bebida como la falta de visión de los encargados de la sala para con el espectador en este sentido de las pantallas, hay que decirlo. Así que ya sabéis, los que vayáis al próximo show Heavy en este lugar (Saratoga el día 10 de enero), coger buen sitio si queréis ver bien el show e inflaros a beber fuera de la sala antes de que os atraquen en Live Las ventas.

Dicho todo esto, solo me queda volver a felicitar a KABRÖNES, a su buen show y a su mejor escenografía, donde la pantallas trasera (no las laterales) mas elevada pero que no retrasmitía el show como las laterales, proyectaban de manera acorde imágenes relacionadas específicamente con cada una de las canciones, o los efectos visuales, con confetis y chispazos de luz, siempre encendidos en el momento adecuado de subidón de cada corte representado esa noche.

No lo olvides, sin querer desmerecer a los actuales Mago de Oz, que seguro tienen una puesta en escena estupenda, la nostalgia y calidad de estos ex mago bajo el nombre de KABRÖNES, es espectacular. Bravo por ellos.
Texto y Fotos: Miguel Egun









