21 de Octubre de 2026 - La Riviera - Madrid
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La sala Revi Live de Madrid recibió el 21 de octubre a Myrath, la banda tunecina que ha conseguido hacerse un hueco en el metal internacional con una propuesta en la que conviven la contundencia del metal progresivo y las sonoridades orientales. Una noche de música, emoción y conexión con el público que comenzó con el listón muy alto.
Los encargados de abrir el concierto fueron los húngaros Roses of Thieves, que ofrecieron una actuación de sonido potente y sorprendentemente nítido. Su mezcla de folk y power metal funcionó a la perfección, pero quien se llevó buena parte de la atención fue su vocalista, Ivett Dudás, con una voz arrolladora y una presencia escénica que dejó al público preparado para lo que estaba por llegar. Ivett volvería a aparecer durante el concierto de Myrath para interpretar junto a Zaher Zorgati, "Until the End", un dúo cuyas partes femeninas corresponden a Elize Ryd, de Amaranthe, en la versión de estudio.
Con Myrath sobre el escenario, la sala se entregó a un repertorio que combinó canciones de distintas etapas de su trayectoria con material de Wilderness of Mirrors. Entre los temas nuevos sonó "Breathing Near the Roar", presentado por el propio Zaher ante los aplausos del público.

Pero la noche también tuvo momentos para la reflexión. Antes de “The Clown”, el cantante habló del dolor que puede esconderse detrás de una sonrisa y de la importancia de prestar atención a la salud mental. Sus palabras, recibidas con aplausos, dieron otra dimensión a una canción que utiliza la figura del payaso como metáfora de quien hace reír a los demás mientras sufre por dentro.

También hubo un recuerdo para el teclista de la banda, ausente por encontrarse hospitalizado. Zaher reconoció lo difícil que resultaba actuar con un compañero en esa situación y agradeció especialmente la energía de los asistentes, incluidos quienes habían recorrido largas distancias para estar allí.
Uno de los momentos más significativos llegó con "Les Enfants du Soleil". Antes de interpretarla, el vocalista dedicó unas palabras a los niños y a las víctimas inocentes de las guerras, recordando que la música puede servir para entretener y hacer soñar, pero también para transmitir un mensaje de humanidad.
Y esa cercanía se hizo literal cuando, en mitad de la canción, Zaher bajó del escenario y se adentró entre el público, donde permaneció cantando durante un buen rato. Numerosos móviles se alzaron para grabarlo y, a su regreso al escenario, lo recibieron los aplausos.

Tampoco faltó la explosión colectiva de “Believer”, con una sala saltando y entregada a la música. Myrath dejó en Madrid mucho más que un buen concierto de metal. Demostró que la fuerza de sus canciones puede convivir con mensajes personales y sociales sin restar intensidad al espectáculo. Y Roses of Thieves, por su parte, confirmó que una banda invitada también puede convertirse en uno de los grandes descubrimientos de la noche.
Texto y fotos: Natasha Campos



