Geezer Butler, bajista de BLACK SABBATH, quien también giro con OZZY y grabó los trabajos con Osbourne como el EP, ”Just Say Ozzy” (1990), el directo, “Live & Loud” (1993) y el álbum de estudio “Ozzmosis” (1995), escribió un artículo para el periódico británico The Sunday Times en el que habla de su última aparición con su compañero y amigo, Ozzy Osbourne.
Sabía que no tenía buena salud, pero no estaba preparado para ver lo frágil que estaba. Dos ayudantes y una enfermera lo ayudaron a entrar a la sala de ensayo. Usaba un bastón, tratándose de Ozzy, el bastón era negro y estaba adornado con oro y piedras preciosas. No decía mucho más allá de los saludos habituales y, cuando cantaba, se sentaba en una silla. Repasamos las canciones, pero notamos que lo estaba agotando después de seis o siete. Charlamos un rato, pero estaba muy callado comparado con el Ozzy de siempre.
Nadie sabía que nos dejaría poco más de dos semanas después del último concierto. Pero estoy muy agradecido de haber podido tocar con el una última vez frente a sus queridos fans. El cariño de los fans y de todas las bandas, músicos, cantantes y solistas esa noche fue increíble.
Todos habían venido a rendir homenaje al Príncipe. Soy un privilegiado de haber pasado la mayor parte de mi vida junto a él. Claro que se me ocurrirán un millón de cosas que debería haber escrito, pero ¿cómo puedo resumir 57 increíbles años de amistad en unos pocos párrafos? ¡Que Dios te bendiga, Oz , ha sido una experiencia increíble! ¡Te quiero!




