CD REVIEW: LEAVES’ EYES – «The Last Viking»

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Artista: Leaves’ Eyes
Álbum: The Last Viking
Sello: AFM Records
Fecha: 23 de octubre de 2020
Nota: 9/10

Los alemanes LEAVES’ EYES son una banda que ya tiene un nombre en la escena a nivel mundial, por lo que poca presentación necesitan. Desde la edición de “Vinland Saga” (2005), su segundo álbum, con el sencillo ‘Elegy’, la banda no ha hecho más que crecer y labrarse una reputación que les pone como uno de los referentes del metal sinfónico. Con 6 discos editados, en el año 2016 la banda dio la gran sorpresa al anunciar que su cara visible y voz, Liv Kristine, dejaba de formar parte de este proyecto, entrando en su lugar Elina Siirala como frontwoman y voz femenina, que actualmente comparte el line-up de la formación con Alexander Krull (voz), Thorsten Bauer (guitarra, bajo), Micki Richter (guitarra) y Joris Nijenhuis (batería). Con esta formación la banda ha editado el que ha sido, hasta ahora, su último disco, “Sign of the Dragonhead” (2018), cuyo sucesor vamos a intentar desgranar, un sucesor que lleva por título “The Last Viking”.

El álbum arranca con ‘Death of a King’, una introducción que nos puede transportar a algún tipo de ritual mediante la música empleada para estos dos minutos y medio que abren este álbum, con los guturales de Alexander Krull haciendo alguna aparición puntual, y que sin duda atrae la atención del oyente ante lo que se avecina.

Y es que ‘Chain of the Golden Horn’ arranca con potencia y con un sonido bastante épico. Se desata una verdadera explosión de sonidos como sólo se ha podido ver en los mejores discos de esta banda, mostrando desde el inicio que hay una apuesta muy ambiciosa en este álbum. El estribillo es pegadizo, con una melodía de guitarra que se mete en la cabeza para estar horas silbando sin darte cuenta esas notas. Una canción que debo reconocer que me reconcilia de alguna forma con esta formación, ya que el último disco, sin dudar en absoluto de la calidad que tiene, me había dejado un poco frío (aclaro que esto es una opinión personal, y esto ya se sabe, para gustos los colores), y este arranque, esta forma de recordarme a los mejores tiempos de una banda que, dentro de hacer metal sinfónico, tienen ese punto diferente. El solo de guitarra es de matrícula, y la combinación de la voz femenina y la voz gutural vuelve a sonar de maravilla, por lo que podemos decir sin sombra de duda: Leaves’ Eyes ha vuelto.

Seguimos con ‘War of Kings’, un tema donde comenzamos con un breve coro de voces masculinas como si fuese el batallón a punto de atacar al objetivo. El tema sigue sonando con el toque épico que vimos en el caso anterior, con un ritmo algo más pausado, pero con la misma potencia. El trabajo vocal que realiza Elina Siirala es una verdadera maravilla para logra otra canción que suena excepcional y con un estribillo sublime, un grandísimo trabajo por parte de la formación alemana.

‘Black Butterfly’ cuenta con una colaboración que tenía muchas ganas de escuchar, la de Clementine Delauney (Visions of Atlantis, Exit Eden). Arranca el disco con esos sonidos puramente sinfónicos durante unos segundos que son tremendamente agradables de escuchar para que entren las guitarras con toda la fuerza que desprenden. La entrada de la voz hace que paren las guitarras y a partir de aquí es un tema donde, sencillamente, hay que disfrutar de la música, de lo bien que combinan las voces de Clementine Delauney y de Elina Siirala, con alguna aportación puntual de los guturales de Alexander Krull. El estribillo es, sencillamente, maravilloso. Una canción que me recuerda por qué en su momento esta banda me pareció algo excepcional y que es de esas de meter en un playlist para escuchar regularmente, una verdadera obra maestra, al menos para quien les escribe.

‘Serpents and Dragons’ cumple con lo que promete el título, potencia. Con una base rítmica que gana enteros en fuerza, sobre todo en la percusión, vamos a arrancar con un tema cañero que hace un despliegue de guitarras agresivas para acompañar a la perfección los segmentos donde interviene la voz gutural, y que culmina con una melodía exquisita por parte de la voz femenina y un estribillo muy bien trabajado para lograr una gran canción.

Sigue el álbum con ‘Dark Love Empress’, un corte que con el título promete ser una de esas canciones con un ritmo ligeramente pesado pero con una fuerte base sinfónica que haga las delicias de los seguidores del género, y desde luego que no defrauda en absoluto, con un gran trabajo a la hora de componer la sección sinfónica y un despliegue vocal espectacular, además de trabajar las guitarras a la perfección, no sólo para lograr que suenen con la fuerza justa y necesaria, sino para que lo hagan en el momento justo. De nuevo un estribillo soberbio es el punto álgido de una muy buena canción.

‘Two Kings, One Realm’ es una cancion que puede considerarse algo así como una danza tribal, voces masculinas limpias y una especie de interludio puramente sinfónico con voz femenina que, como digo, nos puede traer a la mente fácilmente una danza tribal. La elección de instrumentos es perfecta para una canción de este estilo y la melodía es, simplemente, excelente.

‘For Victory’ emplea de nuevo un inicio con un instrumento de cuerda frotada durante unos segundos para dar paso a las voces con unos coros excepcionales, que tras las primeras frases desatan una explosión sonora en una melodía magnífica y con una combinación de instrumentos excelente. Las guitarras vuelven a tener ese punto de agresividad que se complementa a la perfección con una base rítmica contundente, y el trabajo de ambos cantantes es tremendamente acertado. Una canción que nuevamente suena exquisita y donde se sigue viendo el trabajo a conciencia de la banda a la hora de componer todas y cada una de las canciones que forman parte de este disco.

El siguiente tema se titula ‘Varagians’, una canción que desde el inicio nos deja clara una cosa: las melodías que tiene van a ser tremendamente pegadizas. Durante los primeros segundos sin guitarras ni nada por el estilo, pero la entrada de la guitarra mantiene la misma melodía, con las mismas notas, y el resultado es otra canción de esas que son un verdadero gusto escuchar. Un tema animado, con una melodía pegadiza, unos coros muy trabajados… En definitiva, un muy buen corte para mantener lo visto hasta ahora, un grandísimo trabajo.

‘Serkland’ comienza con una guitarra soberbia, con el punto justo de agresividad en un solo realmente excepcional. Una canción que va a tener de nuevo ese juego magistral entre voz gutural y voz femenina y que en esta ocasión ese estribillo se convierte en sublime por la melodía y los instrumentos que lo acompañan más que por las voces y los coros. El trabajo de las guitarras en esta canción creo que es lo más destacable, sin perder vista una percusión excelente y una sección sinfónica de esas que a los seguidores de este género encantan.

La siguiente canción es ‘Night of the Ravens’, un tema con una fuerte vertiente melódica que se puede ver sobre todo en la instrumentación que acompaña a la voz, un trabajo sensacional por parte de la cantante, que hace un ejercicio sublime de entonación para lograr una de las mejores canciones por su parte del álbum. El bajo también me ha parecido especialmente destacable en este tema, pero una vez más lo que termina de convertir esta canción en algo excelente es un estribillo espectacular.

Encaramos la recta final del disco con ‘Flames in the Sky’, un corte que aprovecha esos puntos fuertes que hemos comentado ya en alguna canción, con un ritmo fácil y pegadizo emplea unos solos de guitarra muy bien trabajados, unos estribillos magistrales y un trabajo en las voces más que destacable, apoyado todo ello por un despliegue sinfónico muy interesante, para lograr así otra de esas canciones que, sin llegar a ser algo especialmente espectacular, es un muy buen tema.

‘Break Into the Sky Aeon’ va a jugar con un ritmo más lento empleando una base rítmica contundente sobre la que desplegar una melodía excepcional por parte de las guitarras, que van a jugar con la distorsión sonando durante momentos completamente limpias, y los elementos electrónicos, sin dejar de lado la intervención de algún violín que le da ese plus a la melodía. Algo más de peso para la voz gutural en esta ocasión, logrando así dar ese punto diferente que mantiene el nivel del resultado final, y, por tanto, del disco, bastante alto y lo mantiene como una grata sorpresa.

Cierra el album ‘The Last Viking’, diez minutos de puro éxtasis musical para cerrar un gran disco. Tras dos minutos y medio puramente instrumentales, muy bien trabajados, por cierto, entran las voces desplegando toda la potencia en la gutural y todo ese encanto melódico que hemos visto a lo largo de este disco por parte de la voz femenina. Tenemos una percusión agresiva, que juega con los cambios de ritmo a las mil maravillas, y que se combina perfectamente con unas guitarras que también cogen un corte más agresivo en este tema. La parte sinfónica realiza un trabajo excepcional para dar esa parte melódica y equilibrar la canción, logrando así una combinación de sonidos que me ha parecido sublime. Vamos a ver también este juego con el resto de los instrumentos, donde vamos a tener partes en la que la sección eléctrica queda en silencio durante unos segundos para luego silenciar la parte sinfónica y desatar una tormenta de sonidos cercanos repletos de potencia, y que desembocan en uno de esos solos de guitarra antológicos. Una montaña rusa sonora que supone el broche de oro a un grandísimo álbum.

Puedo decir que este disco ha sido una gran alegría para mí, ya que de alguna forma me ha vuelto a recordar por qué durante mucho tiempo he seguido a esta banda. La noticia de la salida de Liv Kristine en su día me hizo dudar incluso de la continuidad de esta formación y estuve esperando con paciencia el material nuevo que editaban ya con Elina Siirala, un disco que como ya he comentado, me dejó un poco frío y me hizo perderles ligeramente la pista, por eso este “The Last Viking” me ha resultado una alegría, porque me ha recordado no sólo esas grandes composiciones que hacían de esta banda algo único, también esos sonidos, esos pasajes épicos y esa facilidad para hacer canciones tan excepcionales como ‘Black Butterfly’, por lo que, como ya he dicho, Leaves’ Eyes han vuelto, si es que alguna vez se llegaron a ir del todo, y creo que esa es una de las grandes noticias a nivel musical de 2020, pero insisto en algo que también he dicho, esto es cuestión de gustos, y sobre gustos no hay nada escrito.

Joseph Draven

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