CD REVIEW: HILOTZ – «Aske»

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Artista: Hilotz
Álbum: Aske
Sello: Maldito Records
Fecha: 15 de septiembre de 2020
Nota: 7/10

HILOTZ surge en tierras vascas a finales del año 2009, pero no es hasta 2012 cuando la banda edita su primera demo, que cosecha un éxito considerable y esto los lleva a tocar junto a bandas como Su Ta Gar, Angelus Apatrida o Crisix. En un primer momento eran un cuarteto que finalmente se quedó en trío, actualmente compuesto por Mikel Yarza (voz y bajo), Pablo Cabasés (guitarra) y Etxahun Urkizu (batería), y es así como graban y publican su primer LP, “Giza Ankerkeria”. En este 2020 la banda vuelve siguiendo la estela de su debut con un álbum titulado “Aske”, un disco cuya principal pregunta es “¿Qué es la libertad? ¿Quién nos la da? ¿Quién nos la quita?”. Once cortes que vienen dispuestos a realizar la reflexión a la que invitan las preguntas anteriores y, de paso, a reclamar un hueco en la escena metalera nacional.

Un disco que rápidamente muestra una declaración de intenciones en toda regla, un sonido con mucha contundencia que juega en ese trash metal agresivo con algún toque cercano al death, unos guturales desgarrados y unas guitarras muy potentes. Todo esto lo vamos a ver prácticamente desde el inicio de ‘Aske’, el tema que abre el álbum. Con una base rítmica que va sobrada de contundencia la formación vasca despliega un sonido muy agresivo, dejando así más que meridiana su propuesta desde el primer momento.

Sigue esta estela de sonido potente y agresivo con ‘Pertsona, Terrorista’, uno de los primeros adelantos que la formación vasca publicó de este álbum. Siguen empleando una base rítmica muy potente para desplegar unas guitarras muy agresivas y una voz que va a un extremo muy a tener en cuenta, realizando un ejercicio muy interesante en este corte, que sigue sonando como una bomba de 100 megatones estallando.

‘Sinisten Dut’ tiene algún elemento que le da un toque más oscuro por momentos al tema, realizando algunas ligeras variaciones en el sonido y con una batería menos contundente en los temas anteriores, pero el momento de la entrada de la voz nos devuelve al sonido vertiginoso que hemos visto en los dos cortes anteriores. Pese a todo, se agradece esa ligera variación, ya que detalles así son los que llegan a evitar que un disco suene repetitivo.

‘Auhen’ arranca con guitarras limpias durante los primeros instantes del tema, haciendo así ese punto diferente. A los pocos segundos entra el bajo y una voz narrando un texto en euskera (hay que reconocerle a la banda el valor de hacer sus discos en euskera, sí, hay más bandas que lo hacen, pero lo fácil sería hacer la música en castellano o en inglés para lograr más visibilidad, por eso me parece destacable este punto). La entrada de la distorsión nos lleva de nuevo a un tema que, en esta ocasión, usa una base rítmica más lenta, aunque eso sí, sin renunciar en ningún momento a ese sonido agresivo que han mostrado hasta ahora.

‘Hitegira Bidean’ usa una percusión con un toque diferente, interesante y curioso durante los primeros segundos, ya que el primer grito nos lleva de nuevo a esa base rítmica potente, aunque debo reconocer que en este tema las guitarras me han sonado algo menos agresivas que en todos los casos anteriores. A nivel vocal todo sigue igual, y llegados a este punto es quizá lo que pueda ver como un ligero punto flaco del disco, no digo que empleen voces limpias, o quizá sí, algún tema con voz limpia o con un gutural de esos crudos y graves que nos traigan un poco a la mente el death metal de la vieja escuela.

‘Izua Su’ nos marca el ecuador del álbum, un tema que empieza como si de un tema de MetallicA se tratase durante los primeros segundos, la entrada de las voces nos devuelve a esa propuesta tan clara de la que hablaba al principio de esta reseña, por lo que poco más podemos añadir al respecto salvo los coros que incluye esta canción, que le dan ese toque diferente.

‘Zurrunbiloa’ comienza con una percusión algo más tranquila, menos contundente que los casos anteriores y con un bajo que me ha gustado en estos primeros segundos, y recalco lo de segundos porque la entrada de la voz nos devuelve a esa vorágine sonora que crean los vascos. Lo que vamos a ver es ese juego de percusión y bajo, combinando los momentos de potencia casi descontrolada con esos momentos donde tienen una faceta bastante más melódica, siendo este el tema que más me ha llamado la atención del álbum.

‘Diktadore Zintzoa’ arranca nuevamente con guitarras limpias, en una faceta puramente melódica estos primeros segundos, pero con ese toque oscuro que nos avisa de la tormenta que se avecina, y que arranca con la entrada de la distorsión en las guitarras, eso sí, con un sonido más pesado de lo visto hasta ahora para arrancar. Eso es así hasta la entrada de la voz, donde volvemos a esos ritmos frenéticos y el sonido agresivo que ya es más que conocido por parte de Hilotz.

Nos vamos acercando al final del álbum con ‘Ezin Du’, donde la banda vuelve al sonido inicial del álbum con todo el descaro del mundo, por lo que en este punto no hay mucho más que añadir que no se haya dicho ya.

‘Betirako Atsedena’ arranca con guitarras limpias, con ese aire siniestro que ya se ha visto en algún momento anterior del álbum. Pasado el minuto de reproducción entra una guitarra con un toque diferente, ligeramente distorsionado pero sin desatar el huracán habitual hasta pasados unos segundos, cuando la furia habitual en la música de la banda entra en escena. Si podemos citar algo como sorprendente en este corte, es que es completamente instrumental.

Cierra el disco un tema con un título muy apropiado para ello, ‘Agur’. Un tema donde vamos a poder escuchar también un instrumento de viento junto a una guitarra limpia que realiza esa magnífica melodía de despedida al inicio, con cierto aire lúgubre, y que desemboca en una nueva explosión sonora por parte de la banda, con ese sonido agresivo y frenético del que venimos hablando durante todo este texto, en un cierre totalmente instrumental.

En definitiva, un buen trabajo por parte de la formación vasca, que sin duda va a gustar y bastante a seguidores de bandas como Crisix o Angelus Apatrida, con el añadido además de cantar en euskera, algo que como he dicho me parece destacable. Sin embargo, es de ese tipo de discos que si no eres un ferviente seguidor de este tipo de trash con toques de death en algún momento seguramente pienses en parar la reproducción y retomarlo más tarde. Para quien les escribe un trabajo bueno, por lo que hay que felicitar a la banda sin duda alguna, ya que para ser un segundo disco la calidad que han logrado y la contundencia del sonido que manejan es incuestionable, pero para mi gusto, luces y sombras.

Joseph Draven

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