CD REVIEW: FAHRENHEIT – «212»

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Artista: Fahrenheit
Álbum: 212
Sello: Autoeditado
Fecha: 23 de octubre de 2020
Nota: 8/10

Fahrenheit es de esas bandas que a base de esfuerzo y mucho sudor, consiguen producir un disco con el que presentarse al mundo. “212” es el debut de esta prometedora banda de rock melódico de Madrid debuta con una formación compuesta por Guillermo Muñoz a la voz, Guillermo Capilla a la guitarra y coros, Javier Hidalgo a los teclados y coros, Gonzalo Villanueva a la batería y Marcos Jiménez al bajo y coros.

La banda, tras varios cambios de nombre, adquiere su actual denominación en el año 2015, y en el año 2017 ganan el certamen musical Moralrock, lo que supone el impulso definitivo para comenzar a grabar este álbum, que ha sido registrado en los Gold Cassette Studios por Alex Gilson y masterizado en los Sage Audio Studios, lo que le ha ayudado a tener ese toque del buen rock clásico que se ha importado habitualmente del continente americano.

El disco arranca con ‘The Winner’, un corte con guitarras potentes, una base rítmica repleta de fuerza y un aire de rock melódico indiscutible, con ese toque del rock clásico y una elegancia que queda fuera de toda duda en menos de treinta segundos de reproducción. Los coros están muy bien elaborados y el trabajo vocal es realmente exquisito, logrando así arrancar el disco con una canción directa y que deja muy clara la apuesta de la formación.

Lo habitual en un disco es seguir con una canción que siga enganchando al oyente como el tema de apertura, sin embargo, aquí es donde he visto una apuesta realmente arriesgada por parte de la banda madrileña, encajando en segundo lugar un corte que puede trabajar como balada, en el que ha colaborado a la voz femenina Belén Ballesteros y que se titula ‘Damned to Love’. Un tema que usa guitarras limpias y una atmósfera mucho más íntima, creando así un trabajo de lo más interesante y, como decía antes, siendo una apuesta arriesgada, ya que arrancar con un tema tan potente como el anterior y acto seguido cuadrar un corte que suena tan diferente no es lo habitual.

Volvemos al rock duro melódico con el que arrancaron el álbum en ‘Grow Up Younger’, un tema que vuelve a mostrar esa elegancia que han mostrado en los temas anteriores, teniendo aquí además un juego de percusión de lo más interesante y unos solos de guitarra tremendamente bien trabajados, logrando así un resultado que, de nuevo, tiene una garra y un gancho incuestionables.

Volvemos a los medios tiempos en ‘Kill Me’, sin embargo, en esta ocasión no maneja esos aires de balada que tenía el segundo corte del álbum. En esta ocasión no tiene tan claro ese aire de balada. El juego de guitarras, alternando entre limpias y distorsionadas le aportan un plus de lo más interesante, habiendo conseguido además unos coros realmente espectaculares.

Elegancia es la palabra que mejor define ‘Moving Slow Down’, un corte que nos vuelve a traer claramente el rock de la vieja escuela, trabajado a conciencia y con un resultado sencillamente inmejorable, muestra de un cariño incuestionable a la hora de componer y de un trabajo muy concienzudo para obtener este resultado.

‘Sweet Vengeance’ es un tema directo, sin perder la elegancia que está definiendo como factor común todas las canciones del álbum, pero con ese plus de fuerza que, al menos a mí, me ha recordado a canciones que marcaron la década de los 80 y principios de los 90, siendo sin duda una de las mejores canciones del disco. Directa, potente, con garra, una auténtica delicia, sobre todo para los que les guste del rock duro, con aire melódico y ese toque elegante.

Un punto ligeramente engañoso es lo que define ‘Don’t Give It Up’, un corte que empieza con guitarras limpias y que parece que va a tirar por un corte de medios tiempos, sin embargo, la entrada de la parte instrumental nos deja una canción sublime, que ha sido mimado hasta el extremo y con un resultado inmejorable, en otro corte de rock directo, contundente y elegante.

‘Susanne’ arranca de una forma muy directa, con unas guitarras con mucha garra, pero sin perder el sello de identidad que está definiendo el sonido de la formación de forma clara: la elegancia y la potencia. Otro corte de rock melódico de la vieja escuela que deja claras, no sólo las influencias de la banda, sino que además son unos magníficos músicos y muy buenos compositores.

Entramos en la recta final del álbum con ‘When Love Arrives’, un tema que sigue bastante la estela del corte anterior, pero con un ritmo algo más lento, haciendo de alguna forma honor también al título. Por lo demás, bastantes similitudes con el corte anterior y unos coros realmente sublimes.

Cierra el disco ‘Emotion Seeker’, un tema que es de los más directos y potentes de todo el disco, con una base rítmica potente y los agudos más trabajados del álbum, unos solos sublimes y un resultado sumamente potente, para poner un broche de oro inmejorable a este disco debut.

Un debut por todo lo alto de una banda que, aunque como Fahrenheit lleven unos cinco años, llevan tocando desde el año 2007, y los años de experiencia que han ido acumulando a lo largo de tantos años se ven reflejados a la perfección en este “212”, un disco que destila elegancia, potencia, unas melodías realmente adictivas, unos coros espectaculares y unas letras tremendamente trabajadas. En definitiva, un grandísimo debut de la banda madrileña.

Joseph Draven

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